Menu
Libia: La Unidad con fuerza en los rebotes

Libia: La Unidad con fuerza en los …

El Gobierno de Unidad des...

Yibuti: Guelleh re-elegido para un cuarto mandato

Yibuti: Guelleh re-elegido para un …

Lleva 17 años en el poder...

Corea del Norte: Aumenta la tensión y China dispuso bloqueo comercial

Corea del Norte: Aumenta la tensión…

Luego del cuarto ensayo n...

Perú: Sin “milagro” sobreviene la “grieta”

Perú: Sin “milagro” sobreviene la “…

A 24 años del autogolpe, ...

Uganda: Eterno rey de Escocia

Uganda: Eterno rey de Escocia

Yoweri Museveni, fue reel...

Sudáfrica: Zuma suma escándalos.

Sudáfrica: Zuma suma escándalos.

El presidente de la econo...

México: Giro en la investigación por los desaparecidos de Iguala

México: Giro en la investigación po…

La Procuraduría Gene...

Seychelles: James Michel resultó electo para un tercer mandato

Seychelles: James Michel resultó el…

Por algo menos de 200 vot...

San Vicente: Ralph Gonsalves reelecto por cuarta vez consecutiva

San Vicente: Ralph Gonsalves reelec…

Por cuarta vez consecutiv...

Gran Bretaña: Fabián Picardo reelecto en el gobierno de Gibraltar

Gran Bretaña: Fabián Picardo reelec…

Fabián Picardo, el actual...

Prev Next

India: el suave giro de Modi hacia los Estados Unidos Destacado

El abrazo final entre el presidente Obama y el primer ministro Modi El abrazo final entre el presidente Obama y el primer ministro Modi

Mientras el primer ministro Narendra Modi pone todo el esfuerzo del gobierno en aras de recuperar el crecimiento económico, la unidad de la India está en entredicho debido a los movimientos separatistas.


Por otra parte, el gobierno está atento frente a un eventual accionar terrorista fundamentalista islámico. A su vez, avanza la posibilidad de un cambio sustantivo en materia de relaciones exteriores: la posible alianza con los Estados Unidos.
En la búsqueda de un relanzamiento económico, el Banco Central de la India resolvió bajar, en un cuarto de punto, la tasa de interés del 8 al 7,75 por ciento anual. Luego de tres subas consecutivas desde setiembre 2014, la reducción fue justificada en el descenso de la tasa de inflación y en la necesidad del relanzamiento económico.
El crecimiento de la India, si bien alto, es menor del esperado en un país que busca recuperar muchos años de atraso e incorporar a cientos de millones de ciudadanos al consumo.
En el 2014, la tasa de crecimiento fue del 5,6 por ciento del PBI. Pero, el Fondo Monetario pronosticó un incremento 0,8 punto para llegar al 6,4 por ciento en el 2015 y al 7 por ciento en el 2016.
Un optimismo que se centra en la caída de la inflación y en la reducción del déficit fiscal, junto con la jefatura de gobierno que ocupa Modi, considerado como un político pro negocios.
No obstante subsisten puntos oscuros. Insuficiencia y mala calidad de la infraestructura como, por ejemplo, los constantes cortes de energía eléctrica y la subsistencia de dificultades para la inversión extranjera, conspiran contra el desarrollo indio.
Así y todo el clima de negocios mejoró sustancialmente desde la llegada de Modi al poder. Las incertidumbres previas a las elecciones de mayo 2014, desaparecieron por completo.
Hoy la India, junto con Filipinas, Indonesia y Malasia, vuelve a mostrar tasas de crecimiento envidiables que no son menores que las de China, solo que en China los pronósticos son a la baja.
Ese buen clima de negocios que intenta imponer el primer ministro Modi no está exento de vaivenes. Como, por ejemplo, la huelga de millones de mineros, en enero pasado, en protesta por la "liberalización" de la minería.
India dispone de la quinta reserva mundial de carbón y gran parte de su energía eléctrica -60 por ciento- es producida desde centrales térmicas alimentadas con dicho combustible sólido. Hasta ahora, esa industria extractiva estaba a cargo de empresas estatales, Modi quiere el ingreso de los privados a la actividad. De allí, la protesta de los mineros.
Pero, Modi sigue adelante. Presentó para su aprobación por el Parlamento el proyecto de creación de un Impuesto al Valor Agregado (IVA) unificado que sustituirá a varios impuestos existentes.
Para algunos economistas, equivale a una liberalización del comercio interior, antes afectado por numerosos tributos aplicados por cada uno de los Estados. En rigor, se trata de un retroceso del federalismo en aras de una simplificación fiscal.
Su aprobación no es sencilla. Aunque Modi cuenta con suficientes partidarios en ambas cámaras del Parlamento, le hace falta, además, el consentimiento de una mayoría de los estados que componen la India y que deben aceptar abandonar su derecho a percibir algunos impuestos de manera directa.
Modi lanzó además una iniciativa para bancarizar a toda la sociedad, incluidos los menos pudientes. Según él, para eliminar la pobreza hay que eliminar la discriminación financiera.
Ahora, en la India, cualquiera puede abrir una cuenta corriente sin depositar ni una rupia y tiene acceso a tarjetas para retirar dinero en los cajeros y otros servicios financieros.
Las cuentas persiguen el objetivo de canalizar la ayuda hacia los más pobres de manera directa con depósitos por parte del Estado, como por ejemplo las becas estudiantiles. De manera que los beneficios no se pierdan por el camino, como suele ocurrir en todo el mundo.
Desde que Modi lanzó la propuesta denominada "Proyecto del Primer Ministro para el Dinero del Pueblo", un total de 103 millones de nuevas cuentas fue abierto. Si bien la iniciativa fracasó en el pasado, el gobierno asegura que ahora no ocurrirá nuevamente porque se les enseñará a todos los interesados a manejar una cuenta.
Si las perspectivas son buenas en materia económica, no lo son tanto en cuanto a la paz interior.
La región de Cachemira, en la zona del Himalaya, con zonas de mayoría de población musulmana, conforma uno de esos problemas que nunca parecen acabar. Los tiroteos se suceden sin solución de continuidad a lo largo de una frontera provisoria trazada entre la India y Pakistán.
A veces ocurren entre las Fuerzas Armadas de ambos países. En estos casos, por lo general, se trata de tiros de artillería que obligan a la evacuación de la población civil. Pero, con mayor asiduidad ocurren ataques por intermedio de grupos radicales islámicos que cuentan con apoyo pakistaní.
De su lado, el independentismo se nuclea en torno al Hurriyat, Libertad, una conjunción de todos los partidos políticos pro independentistas, que no opera militarmente.
Cachemira se encuentra en pleno proceso electoral –se desarrolla en cinco fases y ya se llevaron a cabo dos- para elegir sus autoridades estatales. Modi fue a Srinagar, a hacer campaña por su partido Janata, en un esfuerzo para lograr el triunfo del nacionalismo hindú. Es muy difícil dada la gran cantidad de musulmanes que pueblan el Estado.
De los tantos viajes de Modi, una manera de decirle a Pakistán que Cachemira es india, su posición mejoró a partir de su anuncio de un paquete económico para solucionar los problemas que dejaron las inundaciones de setiembre cuyo saldo en vidas fue de 277 personas.
El separatismo cachemirí, en el extremo noroeste de la India, no es el único. En el otro extremo, en el nordeste, opera activamente el Frente Democrático Nacional del Bodoland que reclama la independencia de su región, hoy incluida en el Estado indio de Assam, y que combate con tácticas de guerrilla.
El Frente Democrático Nacional del Bodoland demostró un creciente poder de fuego cuando el 23 de diciembre de 2014 produjo cuatro ataques simultáneos que dejaron un saldo de 34 muertos.
En rigor, los ataques Bodo se producen contra los colonos musulmanes, plantadores de té, en la región y contra la tribu de los Adivasi que suelen trabajar en las plantaciones. Para los Bodo, se implantan en sus tierras.
El gobierno indio negocia con los representantes moderados. Es a causa de ello que la fracción más extrema se hace presente con ataques como el ocurrido.
Desde la geopolítica, la India de Modi muta hacia una alianza con los Estados Unidos. Históricamente, China y Estados Unidos, aunque por canales separados, apoyaban a Pakistán y la Unión Soviética, luego Rusia, apoyaba a la India.
Lentamente, Rusia va perdiendo espacio. La alianza entre China y Pakistán es inamovible, dado que ambos mantienen litigios fronterizos con la India. Pero, Estados Unidos cada vez está más cerca de la India y más lejos de Pakistán.
Así quedó demostrado en las diferencias de importancia en las recientes visitas a la India de los presidentes Vladimir Putin, en diciembre de 2014, y de Barack Obama en enero del 2015.
A Putin no le fue mal. Firmó acuerdos de cooperación en materia de defensa, comercio y energía. Es que Putin, además de armas, ofrece energía: petróleo, gas y centrales nucleares. Para Modi, preocupado por avanzar en materia de crecimiento económico, la energía resulta indispensable.
Putin y Modi son bastante similares. Los dos proceden de familias pobres. Ambos se hicieron a sí mismos. Ambos son nacionalistas. Y Modi no apoya las sanciones contra Rusia que es su principal proveedor de armas.
La India importa alrededor de 3.800 millones de dólares en armas rusas, contra 1.000 millones de estadounidenses y 500 millones de israelíes.
Pero, Modi precisa de las inversiones y de la tecnología occidental para alcanzar el desarrollo. De allí que Barak Obama haya sido el invitado de honor para el Día de la República. Un tratamiento de la máxima consideración.
Si el comercio bilateral con Rusia es de 8.000 millones de euros, unos 10.000 millones de dólares, el comercio con los Estados Unidos alcanza los 93.000 millones de dólares.
El viaje de Modi a Estados Unidos en setiembre 2014 fue un éxito y el viaje de Obama a la India, el segundo ahora, otro tanto. El interés común pasa por las inversiones en alta tecnología para aprovechar la buena calificación del personal indio, la cooperación nuclear civil, la defensa y el medio ambiente.
El prolongado abrazo de la despedida entre Modi y Obama marcó claramente el resultado de la visita. Algo que no pasó desapercibido para China, al punto que la ministro de Relaciones Exteriores de la India, Sushma Swaraj, fue recibido por el presidente Xi Jinping, en Pekín, a donde concurrió para la reunión trilateral con Rusia y China.
India trata de no pelearse con China –Modi visitará China en mayo-, de no abandonar a Rusia pero de avanzar en una doble alianza: con Japón, que no se lleva bien ni con China, ni con Rusia, y con los Estados Unidos.
Por último, la administración Modi no quita los ojos de un posible conflicto con el extremismo islámico.
Aplica aquello de mejor prevenir que curar. Fue por ello que recientemente la directora del diario Avadhnama, publicado en idioma urdu, en Bombay, fue arrestada por reproducir la portada de la publicación francesa Charlie Hebdo, tras el ataque terrorista, donde se aprecia una caricatura del profeta Mahoma bajo una leyenda que dice "todo está perdonado".
Dicha caricatura trajo graves consecuencias en algunos países del mundo musulmán, particularmente Pakistán y la propia Cachemira india. De allí, la actitud de las autoridades indias. La India cuenta con 138 millones de musulmanes.
En contrapartida, el gobierno, según el diario Times of India, bloqueó 32 sitios de Internet utilizados por la propaganda djihadista. El bloqueo fue levantado para aquellos que se comprometieron a no publicar la citada propaganda.
La buena noticia: la India se encuentra en pleno desarrollo de un plan para conectar el interior rural y de pequeñas ciudades a la Red Nacional de Fibra proveedora de Internet de alta velocidad. El plan interconectará a... 600 millones de personas.

Información adicional

Inicia sesión para enviar comentarios
volver arriba
Info for bonus Review William Hill here.