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Canada: Stephen Harper, el más duro contra Vladimir Putin Destacado

Primer ministro Stephen Harper Primer ministro Stephen Harper

Stephen Joseph Harper, un conservador de 55 años, nacido en Toronto, Ontario, es desde hace casi ocho años y medio, primer ministro del Canadá. Es, seguramente, el jefe de gobierno integrante del G7 – grupo de los siete países más industrializados – más duro ante Rusia por los sucesos en Ucrania. Ahora, acusó a Vladimir Putin de “nacionalista extremista” y de “imperialista” y recibió el apoyo de otro duro, el primer ministro de Australia, Tony Abbott.

No se distinguió el G7 por oponer una resistencia firme a la incorporación, a todas luces ilegal aunque no ilegítima, de Crimea a Rusia. La dureza, en cambio, fue in crescendo con los sucesos en el este de Ucrania. La reacción del G7 se dividió según el área geográfica a la que pertenece cada uno de sus integrantes. Los europeos parecen dispuestos a solo reclamar diálogos entre los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Ucrania, el recién electo, Petro Poroshenko.

Si ellos hablaran entre ellos, los europeos respirarían aliviados y se lavarían las manos con mayor comodidad. Es que para David Cameron, el primer ministro británico, un enojo ruso puede significar el retiro de miles de millones de euros depositados por los “oligarcas rusos” que eligieron a Londres como su plaza financiera.

Para Francois Hollande, el presidente de Francia, la tibieza se llama Mistral. Los Mistral son dos navíos portahelicópteros que Francia fabrica para Rusia, uno con entrega este año y otro el año que viene, que deben incorporarse a la Flota rusa del Mar Negro, la que recala en… Crimea. Pues los Mistral representan para Francia un contrato de 1.200 millones de euros.

Para Angela Merkel, canciller alemana, Rusia representa una fuente de abastecimiento de gas natural. Es que Gazprom, el gigante gasífero ruso, abastece el 37 por ciento de las necesidades alemanas del fluído, la mayor parte del cual llega a Alemania a través del gasoducto que pasa por Ucrania. Más independiente, aunque no del todo, Italia guarda prudente silencio.

En la vereda de enfrente se ubican Estados Unidos, Japón y Canadá. Y por el lado del gas es posible también visualizar, en este caso, la dureza de los socios americanos del G7. Es que tras Rusia que produce el 22,7 por ciento del gas mundial, se ubican Estados Unidos con el 20,6 por ciento y Canadá con el 7 por ciento. Y, demás, Canadá es el segundo exportador gasífero del mundo detrás, precisamente, de Rusia.

Por tanto, Canadá, aunque sus yacimientos convencionales están en declive, no así la explotación de esquistos mediante “fraking”, resultaría un reemplazante interesante en caso de conflicto.

Harper asume pues, frente a Rusia, posiciones principistas no exentas de un interés comercial, y va más allá, a los 45 soldados que tiene destacados en Polonia sumo otros 75 para maniobras militares en Letonia.
¿Es hoy lo suficientemente fuerte Harper para llevar a cabo una política exterior de impronta?

Sí. Lo es. Es su primer elección nacional al frente del Partido Conservador, en 2004, Harper perdió, logró 99 bancas contra 135 de los liberales que formaron un gobierno minoritario ya que la mitad más uno es de 155. En el momento oportuno, Harper introdujo una moción de censura –no confianza en Canadá- y logró, por primera vez en la historia del país, ganar la votación con una “no confianza” presentada desde la oposición.

Como consecuencia de la “no confianza”, en las elecciones de 2006, los resultados se invierten, los conservadores obtienen 124 bancas contra 103 de los liberales y forman, a su vez, un gobierno minoritario.
Dos años después, en 2008, Harper juzga que su fuerza creció. Disuelve anticipadamente el parlamento y logra, en la consiguiente elección, 143 bancas con la debacle liberal que cae a 77 asientos. No le alcanza para la mayoría absoluta, pero se acercó enormemente.

Finalmente, en 2011, los liberales suman a los otros bloques políticos y logran una moción de censura que obliga a otro llamado electoral anticipado. Y, terrible error de cálculo liberal, Harper no solo gana sino que logra 166 bancas, doce más que el mínimo para la mayoría absoluta, mientras que sus “censores” liberales caen a solo 34 asientos, siendo superados por el Nuevo Partido Democrático –socialdemócrata- con 103 legisladores.

La debacle liberal estuvo acompañada por la del Bloque Quebecois que cayó de 49 a solo 4 bancas en el parlamento. Bloque Quebecois –independentistas del Quebec- que recientemente perdieron el gobierno de la provincia de habla francesa a manos de los liberales que, así, en algo se repusieron de tanto fracaso.

¿Por qué tanto interés canadiense en Ucrania? Entre otras cosas porque más de 1.200.000 canadienses se reconocen a sí mismos como étnicamente ucranianos. Y votan…

En otro orden de cosas, el Partido Liberal, con fuerte tradición en la provincia del Quebec, de habla francesa, venció en las elecciones para la renovación del Parlamento. Así, su jefe, Philippe Couillard, reemplazó, como primer ministro del Quebec a la independentista Pauline Maurois del Partido Quebecois. Con el triunfo liberal, queda descartada de momento la posiblidad de un nuevo referendum sobre la independencia del territorio.

El Partido Liberal obtuvo el 41,5 por ciento de los votos. El Partido Quebecois se contrajo a un 25,4 por ciento apenas por encima de la Coalition Avenir (futuro) Quebec con 23,5 y 7,6 por ciento del socialdemócrata Quebec Solidaire. Los liberales cubren así 70 bancas, siete más que la mayoría necesaria para formar gobierno en solitario.

Modificado por última vez enSábado, 29 Noviembre 2014 17:37

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